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Características de los valores

Los valores pueden caracterizarse a partir de las siguientes notas o rasgos:

Dependencia

Los valores no existen por sí mismos, necesitan depositario en quien descansar; son como las cualidades de esos depositarios llamados bienes: la belleza de un cuadro, la elegancia de un vestido, la utilidad de una herramienta. Estas cualidades no son esenciales para la existencia del objeto. Un cuadro no puede existir sin extensión, por ejemplo. El valor no es como la extensión o el peso; el valor no agrega ni confiere ser a una cosa, es una especie de cualidad irreal.

«Los valores no son cosas ni elementos de las cosas, sino propiedades, cualidades sui generis, que poseen ciertos objetos llamados bienes.»

En virtud de que, como se ha visto, los valores necesitan de los bienes, se dice que pertenecen a los objetos, que son no independientes, entes parásitos (necesitan apoyarse en las muletas de la realidad). Antes de depositarse en los bienes, los valores son «meras posibilidades»; para actualizarse necesitan plasmarse, concretizarse en los bienes tangibles.

Polaridad

El valor oscila siempre dentro de una polaridad. Toda polaridad encierra los dos valores límites: bueno-malo (moral); verdadero – falso (ciencia); bello-feo (arte). Al primer término de toda valoración se le llama valor positivo y al segundo, valor negativo; a estos últimos también se les llama disvalores o contravalores.

La característica de polaridad o bipolaridad consiste en que los valores se presentan desdoblados en un valor positivo y el correspondiente valor negativo. Es necesario advertir que el disvalor no implica una inexistencia, una negación del valor positivo; el valor negativo tiene tanto existencia efectiva como el valor positivo.

La polaridad siempre se da en toda valoración, no hay obra de arte que sea neutra, ni espectador que pueda mantenerse indiferente al escuchar una sinfonía, leer un poema o contemplar un cuadro.

La polaridad o bipolaridad que implican los valores permite establecer una serie de axiomas como los siguientes:

Axiomas de Franz Brentano

  1. La existencia de un valor positivo es un valor positivo.
  2. La existencia de un valor negativo es un valor negativo.
  3. La no existencia de un valor positivo es un valor negativo.
  4. La no existencia de un valor negativo es un valor positivo.

Axiomas de Max Scheler

  1. Ningún valor puede ser, a la vez, positivo y negativo.
  2. Todo valor no negativo es un valor positivo.
  3. Todo valor no positivo es un valor negativo.

Axiomas de Eduardo García Máynez

Apoyándose en la axiomática de Brentano y Scheler, Eduardo García Máynez formula la siguiente axiomática, aplicable al orden jurídico:

  1. Quien tiene un deber tiene el derecho de cumplirlo.
  2. Lo que siendo derecho, es al propio tiempo deber, puede jurídicamente hacerse, pero no omitirse.
  3. No todo lo que es derecho es al propio tiempo deber.
  4. Lo que siendo derecho, no es al propio tiempo deber, puede libremente hacerse u omitirse.
  5. Ninguna conducta puede hallarse, al mismo tiempo, prohibida y permitida.
  6. Todo lo que no está prohibido está permitido.
  7. Todo lo que está jurídicamente ordenado está jurídicamente permitido.
  8. No todo lo que está jurídicamente permitido está jurídicamente ordenado.
  9. Lo que estando jurídicamente permitido, no está jurídicamente ordenado, puede libremente hacerse u omitirse.
  10. Todo derecho que no se agota en la facultad de cumplir un deber propio puede libremente ejercitarse o no ejercitarse.

Jerarquía

La tercera característica de los valores se conoce como jerarquía. Esto significa que los valores se presentan de acuerdo con una gradación; hay valores inferiores y valores superiores; es necesario distinguir entre una clasificación y una jerarquía: una clasificación no implica un orden jerárquico (orden que va de lo inferior a lo superior), en cambio, los valores plantean una jerarquía o tabla de valores. Generalmente el hombre elige los valores superiores, aunque puede suceder que elija los inferiores por razones circunstanciales. Por ejemplo sobre el rastro de la caravana, un árabe extraviado en el desierto divisa un saco que cree que contiene dátiles, lo alza y con desdén lo arroja, pues no son más que perlas y en ese momento no le sirven para nada. Así, el valor circunstancial de los objetos reales depende de la estimación que se tenga de ellos.

Es muy importante, desde el punto de vista vital, existencial, esta característica de los valores pues como acertadamente observa Risieri Frondizi: “la existencia de un orden jerárquico es una incitación permanente a la acción creadora y a la elevación moral. El sentido creador y ascendente de la vida se basa, fundamentalmente. en la afirmación del valor positivo frente al negativo y del valor superior frente al inferior»

He aquí una clasificación de valores susceptibles de jerarquización:

Tipos de ValoresPolaridad (positivo-negativo)
Útilescapaz- incapaz
abundante-escaso
Vitalessano-enfermo
fuerte-débil
selecto- vulgar

Intelectuales
verdad-error
evidente-probable
Moralesbueno-malo
justo-injusto

Estéticos
bello-feo
elegante-no elegante
gracioso-grotesco

Distinción entre valores y bienes

Los valores no existen por sí mismos, necesitan apoyarse, plasmarse en realidades concretas llamadas bienes. Los bienes son objetos en los que se depositan cualidades valiosas. Así, ejemplos de bienes son: una estatuilla, un diploma universitario, una sentencia, un cuadro, un acto moral, un libro, etcétera.

Según los objetivistas, como se ha visto, los valores pueden existir independientemente de los bienes, ya que los valores son universales, a priori; mientras que los bienes son temporales, cambiantes e históricos. Los valores y bienes se encuentran ligados, ya que éstos sólo existen como aspiraciones hacia los primeros. Así, por ejemplo, la educación pública (bien cultural) existe en cuanto aspiración de realización del valor educación (considerado como un valor inmutable y eterno).

A pesar de que los valores y los bienes están muy relacionado, existiría una diferencia entre ellos: los objetos reales, cambian de una época a otra y de a otro; mientras que los valores, son de siempre y para siempre.

Valores y bienes
La altura del valor moral de una acción es independiente del valor de bienes al que se refiere la acción. El valor moral sube con la magnitud de la empresa, con la hondura y honradez de la intención, pero no con la altura del valor de bienes. Se puede gastar muchísimo trabajo en una pequeña obsequiosidad., pero también se puede hacer un gran regalo sin el menor esfuerzo. El valor moral de la primera acción es, sin duda alguna, mayor.

Nicolai Hartmann, op. cit.

Según una concepción marxista, en cambio, los valores se agotan en los bienes; no hay un reino de valores trascendente. «No existen valores en sí, como entes ideales o irreales, sino objetos reales o bienes que poseen valor.» Los valores sólo se dan en la realidad natural y humana como propiedades valiosas de los objetos de esta realidad. Los valores requieren, como condición necesaria, la existencia de ciertas propiedades reales, que constituyen el soporte necesario de las propiedades que son consideradas valiosas. Las cosas sólo adquieren pleno valor cuando establecen una relación con el hombre considerado como ser social.

Referencias

Escobar Valenzuela, G. (1992). Ética: Introducción a su problemática y su historia / Gustavo Escobar Valenzuela (4a. ed. 2000.). México: McGraw-Hill.

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