La palabra que mejor encapsula todo lo que ha salido a la luz con respecto a AvEx es «corrupción». Desde las primeras pruebas, quedó claro que AvEx no es la herramienta adecuada para una evaluación académica justa y rigurosa. En junio de 2020, el número de matrículas de honor (MH) se disparó de manera alarmante, y la respuesta de la UNED fue endurecer los exámenes de septiembre de ese año, sancionando a unos pocos estudiantes. Sin embargo, los resultados de septiembre fueron excepcionalmente buenos en comparación con años anteriores, lo que evidencia que el problema subyacente no fue abordado correctamente.
Las reclamaciones presentadas por los estudiantes a través de los canales normativos de la UNED solo han servido para que la universidad encubra lo sucedido, mientras sigue promocionando AvEx como una herramienta que garantiza el seguimiento y la evaluación del alumnado. Esto es completamente falso. La única garantía que ofrece AvEx es una evaluación más barata y la posibilidad de que los tramposos obtengan los mejores expedientes académicos.
En el curso académico 2020/21, los problemas técnicos de AvEx no se resolvieron:
- Falta de verificación inmediata: No existe la opción de descargar el examen en el momento, lo que imposibilita su verificación, una posibilidad que sí existe en los exámenes presenciales.
- Errores de acceso: A pesar de conectarse con 20 minutos de antelación, como exige la plataforma, algunos estudiantes se encontraron con botones de acceso que no se activaban, impidiéndoles entrar al examen.
- Fallos durante la realización: Las respuestas en los exámenes tipo test parpadeaban y no se grababan correctamente.
- Desorden en la verificación: Tras las 48 horas destinadas a la verificación, las respuestas aparecían desordenadas, con las opciones en posiciones distintas, sin corresponderse con lo que el estudiante había seleccionado, lo que resultaba en un examen que no reflejaba lo realmente realizado.
Además, a medida que los equipos docentes incrementaban la dificultad de los exámenes, también aumentaba el número de estudiantes que recurrían a trampas. Los grupos en Telegram han perfeccionado sus técnicas, organizándose en grupos más pequeños, especializados y eficientes. Existen incluso grupos secretos que exigen requisitos específicos para poder ingresar. Tenemos grabaciones de dos de las mayores organizaciones dedicadas a estas prácticas (Grupex y los del cerebrito naranja). Grupex, la franquicia más inclusiva y democrática, es la que ha generado la mayoría de las grabaciones disponibles. El cerebrito naranja, por otro lado, cuenta con una plantilla amplia y disciplinada de administradores. ¿Realmente crees que la UNED no estaba al tanto de estas conductas?
Esta situación revela un grave problema en la gestión y supervisión de AvEx por parte de la UNED, lo que pone en duda la integridad de todo el proceso de evaluación.

El funcionamiento de los grupos de Telegram dedicados a la trampa en los exámenes es sumamente eficiente. Estos grupos están estructurados de manera organizada y cuentan con roles bien definidos que aseguran su eficacia. Los administradores, que permanecen ocultos, se encargan de la supervisión general del grupo. Ellos eliminan encuestas repetidas, expulsan a posibles intrusos y mantienen el grupo funcionando sin problemas. Son los responsables de que la maquinaria siga engrasada y operativa.
Dentro de estos grupos, los contrastadores juegan un papel crucial. Son estudiantes que dominan la asignatura, ya sea porque se examinan en las semanas posteriores o porque ya han aprobado la materia. Su tarea principal es verificar y contrastar las encuestas que suben aquellos que están en pleno examen. Gracias a ellos, los grupos alcanzan un alto nivel de éxito, pues son capaces de validar las respuestas y asegurar que la información compartida sea precisa.
Los estudiantes que se examinan pueden dividirse en dos grupos: aquellos que han estudiado y aquellos que han estudiado poco o nada. Estos últimos son quienes alimentan el sistema: responden rápidamente las preguntas que conocen con certeza y, en lugar de perder tiempo razonando las respuestas dudosas, lo invierten en publicar encuestas sobre las preguntas que no saben. Es un proceso mucho más rápido que intentar deducir la respuesta correcta. Una vez completan la primera pasada del examen, utilizan la función de búsqueda (lupa) para encontrar las preguntas que no han respondido. Si alguien ya ha subido esa pregunta, solo tienen que revisar los resultados de la encuesta para identificar la respuesta correcta. Cuanto más grande sea el grupo, más probable es que la pregunta ya esté disponible y más confiables son las respuestas debido al número de votos. En otras palabras, lo que estos estudiantes pierden en “seguridad” al no razonar las respuestas, lo ganan en fiabilidad gracias a la votación colectiva.
La situación se ve agravada por la desidia y negligencia de algunos docentes, que ni siquiera se molestan en desarrollar un banco de preguntas suficientemente amplio. Esta falta de dedicación facilita enormemente la labor de estos grupos, especialmente cuando el banco de preguntas se compone en un 90% de exámenes anteriores. Son estos mismos docentes los que tampoco se toman la molestia de diseñar una Prueba de Evaluación Continua (PEC) diferente a la del año anterior, o que incluso convierten un trabajo de campo en una simple PEC, reduciendo así la exigencia y el valor del aprendizaje.
Este escenario evidencia no solo un fallo en la plataforma AvEx, sino también una profunda crisis en la metodología de enseñanza y evaluación en ciertos sectores de la universidad, que afecta gravemente la integridad académica.
Hemos cogido algunos números de los grupos de «ayuda» de febrero de 2021:
| Matriculados | Semana 1 Grupex | Semana 2 Grupex | Semana 1 Cerebrito | Semana 2 Cerebrito | OTROS | |
| PRIMERO (1er Cuatrimestre) | ||||||
| FUNDAMENTOS DE PSICOBIOLOGÍA | 10911 | 536 | 576 | xxx | xxx | xxx |
| PSICOLOGÍA SOCIAL | 10131 | 425 | 421 | xxx | xxx | xxx |
| INTRODUCCIÓN AL ANÁLISIS DE DATOS | 8097 | 480 | 430 | xxx | xxx | xxx |
| FUNDAMENTOS DE INVESTIGACIÓN | 7987 | xxx | 328 | xxx | xxx | xxx |
| PSICOLOGÍA DE LA MOTIVACIÓN | 11098 | 386 | 393 | xxx | xxx | xxx |
| SEGUNDO (1er Cuatrimestre) | ||||||
| PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO I | 3556 | xxx | xxx | xxx | xxx | xxx |
| PSICOPATOLOGÍA | 3774 | 372 | 350 | 230 | 229 | xxx |
| PSICOLOGÍA FISIOLÓGICA | 4096 | 386 | 366 | xxx | xxx | xxx |
| DISEÑOS DE INVESTIGACIÓN Y ANÁLISIS DE DATOS | 3689 | 467 | xxx | xxx | xxx | |
| PSICOLOGÍA DE LA MEMORIA | 4651 | 439 | xxx | xxx | xxx | |
| TERCERO (1er Cuatrimestre) | ||||||
| PSICOFARMACOLOGÍA | 3215 | 322 | 378 | 397 | 318 | xxx |
| PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO II | 2854 | xxx | xxx | 255 | 251 | xxx |
| PSICOLOGÍA DE LOS GRUPOS | 3051 | 429 | 393 | xxx | 250 | xxx |
| PSICOLOGÍA DEL LENGUAJE | 3210 | xxx | 356 | xxx | 297 | xxx |
| EVALUACIÓN PSICOLÓGICA | 2853 | xxx | 337 | xxx | 269 | xxx |
Para comprender la magnitud del problema, es fundamental analizar los números en detalle. Si sumamos a los administradores de los grupos, que permanecen ocultos y que podrían sumar entre 30 y 40 personas adicionales, junto con los participantes de pequeños grupos privados o secretos donde se prioriza la «seguridad», el número total de personas involucradas en estas prácticas podría ser significativamente mayor. Además, debemos considerar lo que cada estudiante podría hacer en la privacidad de su hogar o en el trabajo.
Con estos elementos en mente, se podría estimar que entre un 60% y un 70% de los estudiantes han recurrido a algún tipo de trampa en sus exámenes. Incluso siendo conservadores, es seguro que más de un 20% de los estudiantes ha copiado.
¿Qué nos dicen los números?
Analizando los datos más de cerca, es evidente que cuando las variables extrañas, como la participación masiva en trampas y los fallos técnicos de la plataforma AvEx, son tan potentes, se termina anulando la validez de las pruebas. En otras palabras, estos exámenes no están midiendo de manera efectiva los conocimientos o habilidades de los estudiantes.
Tomemos como ejemplo el caso de la asignatura Psicología del Lenguaje. En el curso anterior, con el uso de AvEx, la tasa de evaluación fue del 84,80%. Con 3210 alumnos matriculados, esto significa que aproximadamente 2722 estudiantes se examinaron. Sabemos que 356 alumnos participaron en la franquicia de Grupex y 297 en la franquicia del Cerebrito Naranja, sumando un total de 653 estudiantes, lo que representa un 24% de los evaluados. Este cálculo no incluye a los administradores de los grupos, ni a aquellos que participan en grupos secretos, y mucho menos a los que hacen trampas de manera individual en sus casas.
La comparación entre los exámenes presenciales y los realizados a través de AvEx también es reveladora. En febrero del año anterior, el examen de Psicología del Lenguaje fue presencial, pero en septiembre se realizó mediante AvEx, y esta diferencia se refleja claramente en las estadísticas de la asignatura. Los resultados de septiembre, inflados por las trampas facilitadas por la plataforma, no son comparables con los de un examen presencial, donde la supervisión y el control son mucho más estrictos.
Si extendemos este análisis a otras asignaturas, como Neuropsicología del Desarrollo, podríamos observar patrones similares, con un aumento en los resultados cuando se utiliza AvEx, lo que sugiere un problema sistémico con la plataforma y su capacidad para garantizar una evaluación justa y precisa.
En resumen, los números sugieren que la validez de las pruebas realizadas a través de AvEx está seriamente comprometida, y esto no solo afecta la integridad de los resultados, sino también la credibilidad de la institución educativa en su conjunto.

El uso de AvEx ha llevado a una situación alarmante en la que los estudiantes que recurren a trampas obtienen las mejores notas y, por ende, un mejor expediente académico. Esta dinámica no solo distorsiona el propósito de la evaluación académica, sino que también siembra las bases de una ética de trabajo profundamente cuestionable, que podría tener graves repercusiones en el futuro profesional de estos estudiantes.
Con una ética de trabajo basada en la trampa y la deshonestidad, es fácil imaginar cómo estas prácticas podrían trasladarse a otros ámbitos. Por ejemplo, un individuo que se dedique a la docencia podría manipular actas sin pestañear, diseñar Pruebas de Evaluación Continua (PECs) que obliguen a sus alumnos a realizar el trabajo de campo para su propia investigación, o impartir clases sin molestarse en grabar una sola videoclase. Estas prácticas no solo son deshonestas, sino que también traicionan la confianza depositada en el docente como figura de autoridad y guía académica.
En otros ámbitos profesionales, las consecuencias podrían ser aún más graves. Un psicólogo, por ejemplo, podría firmar informes falsos en procedimientos de custodia, afectando la vida de menores y familias enteras, o evitar derivar a un psiquiatra a un cliente con serios problemas mentales, solo para seguir cobrando una tarifa semanal. Cuando se cruzan ciertos límites éticos, la línea entre la realidad y la ficción se vuelve borrosa, y las consecuencias pueden ser devastadoras.
En muchas universidades, situaciones como estas llevarían a la repetición de los exámenes para garantizar la integridad del proceso de evaluación. Sin embargo, en el caso de AvEx, parece que la UNED persiste en su uso a pesar de las evidentes fallas y el alto índice de trampas. No soy abogado, pero es razonable suponer que si en junio se insiste en utilizar AvEx, a sabiendas de sus deficiencias y del impacto negativo en la equidad de la evaluación, podría estar constituyéndose un delito de prevaricación.
El derecho a la Educación no solo implica acceso a la misma, sino también que la evaluación de los estudiantes sea justa, imparcial y refleje verdaderamente su esfuerzo y conocimiento. Insistir en un sistema que permite y hasta facilita la deshonestidad académica no solo vulnera ese derecho, sino que también deslegitima el valor de la educación que la institución ofrece.

¿Quien es el responsable?
La responsabilidad de la situación recae en varios niveles, tanto por acción como por omisión.
- Por acción:
- El Rector Magnífico y el Vicerrector responsable de AvEx: Ellos son los máximos responsables de la gestión y supervisión de la plataforma AvEx. Desde junio de 2020, cuando comenzaron a aparecer los primeros problemas técnicos y se detectaron casos masivos de copia, estas autoridades tuvieron la responsabilidad directa de intervenir y tomar medidas correctivas. Sin embargo, en lugar de abordar las fallas de manera efectiva, optaron por minimizar la gravedad de la situación, registrando las quejas pero sin implementar cambios significativos. En septiembre de 2020, cuando los problemas se intensificaron, su respuesta fue encontrar chivos expiatorios (los 31 del grupo de WhatsApp) para preservar la imagen de la plataforma y de la universidad, declarando oficialmente que AvEx había sido un éxito.
- Por omisión:
- Los docentes: Muchos docentes han optado por mirar hacia otro lado, ignorando las fallas evidentes de AvEx y las prácticas deshonestas de los estudiantes. Al no exigir mejoras en el sistema ni adaptar sus evaluaciones para mitigar las trampas, han contribuido a perpetuar un sistema que claramente no funciona. Su falta de acción, ya sea por comodidad, miedo a represalias o simplemente desinterés, ha permitido que la situación se agrave.
- Los estudiantes que no denuncian: Aquellos estudiantes que, a pesar de conocer la magnitud del problema, deciden no denunciar o enfrentar la situación también son responsables por omisión. Su silencio, ya sea por miedo a las consecuencias o por simple conformismo, refuerza un sistema injusto y pone en riesgo la integridad de sus propios logros académicos.
La crisis se desencadenó en junio de 2020, cuando se registraron los primeros fallos técnicos graves, como la expulsión de estudiantes de los exámenes y la no contabilización de pruebas realizadas, sumados a las copias masivas. En lugar de tomar medidas drásticas para corregir estos problemas, la UNED se limitó a registrar las quejas y a tranquilizar a los estudiantes, tratándolos más como clientes que como alumnos comprometidos con su educación. Esta falta de acción permitió que en septiembre de 2020 la situación empeorara: los mismos errores técnicos persistieron y la cantidad de estudiantes que copiaban aumentó considerablemente. La respuesta de la UNED fue superficial, centrándose en sancionar a un pequeño grupo de estudiantes (los 31 del WhatsApp) y proclamando oficialmente que AvEx había sido un éxito, ignorando la realidad subyacente.
En resumen, la responsabilidad recae en las autoridades universitarias que no han tomado las medidas necesarias para garantizar una evaluación justa, en los docentes que han optado por no involucrarse, y en los estudiantes que han elegido el silencio frente a las irregularidades. Esta combinación de acciones y omisiones ha permitido que un sistema defectuoso siga funcionando, socavando la integridad académica de la institución.

¿Qué hará la UNED?
Esa es una pregunta difícil de responder con certeza, pero hay varios posibles escenarios que se podrían considerar.
Es solo cuestión de tiempo antes de que alguno de esos videos en los que se ve a cientos de alumnos haciendo el examen en grupo se haga público. Cuando eso suceda, no solo quedarán expuestos los estudiantes que participaron en estas prácticas, sino también los docentes y la propia universidad, todos reflejados, ya sea por su acción directa o por su omisión.
Probablemente, los directivos y máximos responsables de AvEx ya estén preocupados. La reputación de la UNED está en juego, y el desprestigio que podría acarrear la exposición de estos videos podría ser devastador. Si deciden continuar utilizando AvEx tal y como está, con todos sus fallos conocidos y sin abordar las irregularidades, podrían enfrentarse a graves consecuencias legales. La posibilidad de ser imputados por un delito de prevaricación no es para nada descabellada, considerando que la insistencia en un sistema defectuoso, sabiendo de sus fallos y de las trampas masivas que permite, podría ser interpretada como una negligencia deliberada.
Por otro lado, también es posible que los responsables de la UNED opten por no tomar acciones contundentes, simplemente porque están tan inmersos en prácticas cuestionables (como el uso de la universidad en beneficio propio, negocios editoriales, nepotismo, clientelismo político, etc.) que no ven la necesidad de cambiar. Es posible que subestimen las consecuencias, pensando que todo seguirá igual sin mayores repercusiones, como ha ocurrido en el pasado.
En resumen, la UNED enfrenta una encrucijada:
- Tomar medidas correctivas: Reconocer los problemas de AvEx, implementar cambios significativos en la plataforma y en los procesos de evaluación, y asumir responsabilidades para preservar la integridad académica y evitar posibles consecuencias legales.
- Ignorar el problema: Continuar como hasta ahora, con la esperanza de que la situación no explote en un escándalo público, asumiendo que cualquier consecuencia será manejable.
La decisión que tomen no solo afectará a la reputación de la UNED, sino también a la confianza que estudiantes, docentes y la sociedad en general depositan en la institución. Si bien el futuro es incierto, lo que es claro es que la situación actual es insostenible, y tarde o temprano, las consecuencias de estas decisiones (o la falta de ellas) se harán sentir.
El delito de prevaricación es un delito especial que solo puede ser cometido por una autoridad o por un funcionario público y que consiste en dictar una resolución arbitraria a sabiendas de su injusticia. El actor de esta conducta punible será penado con la inhabilitación de su cargo.
A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años.

Es evidente que la situación en la UNED ha llegado a un punto crítico, donde la falta de responsabilidad y la ausencia de acciones concretas por parte de los directivos es profundamente frustrante. Si los responsables tuviesen un mínimo de decencia, como bien dices, ya habrían dimitido de sus cargos, reconociendo su incapacidad para gestionar una crisis de esta magnitud. Sin embargo, dimitir implicaría admitir que han fallado, algo que, lamentablemente, muchos de ellos no están dispuestos a hacer. Es más fácil culpar a los alumnos y desviar la atención de sus propias fallas.
Esta actitud refleja una falta de integridad y compromiso con los principios que deberían guiar a cualquier institución educativa. En lugar de asumir la responsabilidad y buscar soluciones, prefieren mantener sus posiciones y seguir con una narrativa que culpa a los estudiantes por los problemas sistémicos que ellos mismos han permitido que florezcan.
La triste realidad es que muchos estudiantes, en lugar de ejercer sus derechos, optan por el camino más fácil: hacer trampas. Es comprensible hasta cierto punto, dado el entorno en el que se encuentran, pero sigue siendo una elección que perpetúa el ciclo de deshonestidad y desilusión. Ejercer nuestros derechos requiere esfuerzo, conocimiento y, a menudo, valentía. Implica enfrentarse a una institución que, como hemos visto, puede ser reacia a reconocer sus errores.
Es vergonzoso, sí, pero también es un llamado a la acción. Si los estudiantes y docentes no alzan la voz y luchan por una evaluación justa y transparente, la situación difícilmente cambiará. La apatía y el conformismo solo fortalecen el statu quo. Es esencial que la comunidad universitaria tome conciencia de la importancia de defender sus derechos, incluso cuando es más difícil que simplemente adaptarse a un sistema corrupto.
Este es un momento crucial para reflexionar sobre los valores que realmente queremos en nuestra educación. Si permitimos que la deshonestidad se convierta en la norma, estamos erosionando no solo la calidad educativa, sino también el tejido moral de la sociedad que pretendemos construir. Es hora de que todos, estudiantes, docentes y directivos, asuman su parte de responsabilidad y trabajen juntos para recuperar la integridad que la UNED y cualquier institución educativa debería representar.


REFERENCIAS
- Art. 14 Constitución Española (1978)
- Estatuto del estudiante universitario
- ANDREA G. PARRA. (Martes, 14 julio 2020, 14:23). Unos 800 estudiantes de Derecho tendrán que repetir tres exámenes porque un grupo copió. IDEAL. Recuperado de https://www.ideal.es/miugr/estudiantes-derecho-repetir-20200714142237-nt.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F
- MARCOS SIERRA. (Viernes, 04 septiembre, 2020, 04:45). La UNED expedienta a 31 alumnos por copiar a través de WhatsApp durante un examen telemático. VOZPÓPULI. Recuperado de: https://www.vozpopuli.com/economia_y_finanzas/uned-expedienta-alumnos_0_1388261310.html
- Prevaricación https://www.conceptosjuridicos.com/prevaricacion/
- Portal estadístico UNED















Esto está mal, pero subir los videos da descrédito a la UNED y a los estudiantes responsables que hemos realmente hemos estudiado y nos hemos examinado sin «ayudas». Las medidas también nos afectarán a nosotros y pagaremos justos por pecadores por dar publicidad en los videos. Vais de justicieros y no os paráis a pensar en a quienes afectan las consecuencias. Os damos igual.
Creo que todos sabemos que lo de los grupos de «copiar» no es de ahora, sucede desde que AvEx entró en juego (en junio), la UNED la sabe, y no ha hecho absolutamente nada. Presumen de lo bien que funciona su aplicación, cuando es evidente que es una pedazo de mierda. Si realmente les preocupa el prestigio tomarán medidas, y si no lo hacen, los alumnos preocupados por el prestigio solo tienen que impugnar sus exámenes. El Rector es máximo responsable, probablemente el peor Rector de la historia de la UNED.
En mi primer año la experiencia ha sido desmotivadora, esfuerzo empleado haciendo resúmenes, contrastando con otros resúmenes, revisando preguntas de examen, más las horas de estudio de cada asignatura para que en la mitad de asignaturas todo se desvirtúe, las preguntas sean de enunciados kilométricos y enunciados crípticos, en los que no se ponen en tela de juicio los conocimientos aprendidos sino que prima reducir al máximo la variable extraña (copiar). Sin embargo, de esta manera generan el mismo problema y es que más gente recurre a copiar o a grupos en busca de ayuda. Mi pregunta es si en los exámenes de septiembre si todo avanza en un escenario favorable se seguirán haciendo por Avex o es algo que ha venido para quedarse ?
¿Se ha llevado esto a los medios de comunicación? Es alucinante.
Y todavía serán los examenes de junio por Avex… ¿Cuáles van a ser las consecuencias?
Eso sólo desprestigia a la UNED y las medidas que dice adoptar ésta perjudica a todos, a quienes hemos estudiado y a quienes han copiado